Conceptos como la muerte poco a poco han perdido su “tabú” dentro del Universo Cinematográfico de Marvel, incluso para personajes con habilidades extraordinarias. Thunderbolts, la nueva entrega del UCM, lo deja claro desde sus primeras escenas, recordándonos que este equipo está lejos de ser invulnerable. La tensión, las traiciones y las decisiones difíciles son el corazón de esta historia, y no todos llegan vivos al final. En este contexto, la pérdida de uno de los personajes más intrigantes y letales no pasa desapercibida: sí, mataron a Taskmaster en Thunderbolts, y el impacto fue inmediato.

Aunque algunos espectadores quizás ya intuían su destino, la forma en que se produce su muerte es muy… Insípida y sorpresiva. En este artículo te contaremos por qué mataron a Taskmaster en Thunderbolts*, y cuál fue el contexto que llevó a esta decisión dentro de la narrativa.

Primera aparición de Taskmaster en el UCM

Thunderbolts Taskmaster

La primera aparición de Taskmaster en el Universo Cinematográfico de Marvel se dio en Black Widow (2021), al igual que en, una película que reveló un pasado de profunda manipulación mental. Detrás de la temible máscara se encontraba Antonia Dreykov, hija del despiadado general Dreykov y víctima de una explosión causada por Natasha Romanoff y Clint Barton, quienes creyeron haber acabado con su padre en Budapest. No obstante, ambos sobrevivieron, aunque Antonia quedó con el rostro desfigurado y sumida en un estado de control absoluto gracias a un chip insertado por su padre, que anulaba su voluntad.

Lejos de entrenarla por voluntad propia, Dreykov convirtió a su hija en un arma viviente. Taskmaster fue programada para analizar y replicar los movimientos de sus oponentes, convirtiéndose en la asesina más eficiente del programa de la Habitación Roja. Vestida con un traje de combate avanzado y un HUD que facilitaba la imitación, Antonia lideró a las Viudas Negras en operaciones letales, siendo enviada solo en las misiones más críticas. Este origen oscuro y doloroso contrasta fuertemente con su trágico destino, ya que mataron a Taskmaster en Thunderbolts durante una misión que terminó saliéndose de control.

Liberada del control mental de Dreykov

Como si de un cómic de Black Widow se tratase, durante el clímax de la película, Natasha Romanoff logró romper un frasco de Polvo Rojo justo antes de recibir un golpe mortal. El polvo impactó directamente en el rostro de Taskmaster, liberándola de la programación que la había convertido en una máquina de matar. Paralizada en mitad del ataque, Antonia simplemente bajó los brazos y preguntó si su padre estaba muerto.

La respuesta afirmativa de Romanoff selló el fin de una era. Con la caída de Dreykov y la destrucción de la Habitación Roja, Antonia quedó completamente desorientada, sin saber cómo rehacer su vida tras años de manipulación. Fue entonces cuando las Viudas supervivientes, también liberadas, se acercaron a ella. Lerato, una de ellas, la ayudó a ponerse en pie y la llevó a bordo del avión que las sacó del lugar antes de que llegaran las autoridades.

Aunque finalmente era libre, la vida lejos de la guerra no fue opción para Antonia. Valentina Allegra de Fontaine la encontró y la reclutó para sus operaciones encubiertas. Con un nuevo traje y sin el control mental, Taskmaster volvió a ser un arma al servicio de misiones letales. Muchos consideraron que mataron a Taskmaster en Thunderbolts justo cuando el personaje podía explorar una redención más profunda. Convertida en peón de una nueva jugadora, Antonia nunca tuvo tiempo de encontrar su propia voz fuera del combate.

Muerte a manos de Ghost en una batalla campal

Enviado por Valentina Allegra de Fontaine para eliminar al U.S Agent, Antonia Dreykov irrumpió en la bóveda de OXE. Al llegar, se encontró con un enfrentamiento entre U.S Agent y Yelena Belova, quien logró salvar a su aliado con una patada bien calculada. Taskmaster, sin interés en eliminar a Belova, lo dejó claro con frialdad: “No estoy aquí por ti”.

La confrontación con U.S Agent fue intensa, con ambos luchadores igualados en fuerza y habilidad. Pero la situación cambió radicalmente con la llegada de Ghost, quien atravesó a U.S Agent y se lanzó sobre Taskmaster. Aunque Antonia logró derribarla una vez, la lucha no duraría mucho más. En un instante de vulnerabilidad, mientras Taskmaster intentaba rematar a un U.S Agent distraído, Ghost se interpuso y le disparó en la cabeza a quemarropa. Fue así como mataron a Taskmaster en Thunderbolts, sin ceremonias ni redención.

Su cuerpo, abandonado por los suelos de la bóveda, fue saqueado por quienes podrían haber sido sus compañeros de equipo y luego incinerado. Ni Yelena ni Ghost muestran pesar; la película retrata la muerte de Antonia como parte del costo de este tipo de misiones. Como Yelena misma lo resume: “Tuvo una vida difícil. Mató a mucha gente, y luego la mataron”. Ellos saben perfectamente que, algún día, también les tocará.