Mientras los fanáticos esperan ansiosamente la cuarta temporada de The Boys, Prime Video ha seguido expandiendo este mundo con Gen V. Esta serie derivada lleva a los espectadores a la Universidad Godolkin, un lugar donde los jóvenes superhéroes sueñan con unirse a los Siete, mientras navegan por escenarios de poder, corrupción y los secretos de Vought. Además, Gen V sirve como un epílogo intrigante de la tercera temporada de The Boys, mostrando las aspiraciones y luchas de estos adolescentes en un contexto aún más caótico y peligroso.
La primera temporada de Gen V no defrauda, sumergiendo a los personajes en un torbellino de escándalos y conspiraciones que ponen en riesgo sus vidas. A medida que Marie, Andre y sus compañeros intentan destapar la verdad detrás de la Universidad Godolkin, muchos se ven envueltos en un conflicto mortal, y no todos los personajes comparten la misma visión de justicia. En el explosivo final de temporada, Sam Riordan y Cate se alejan de sus antiguos ideales y se alinean con la postura de Homelander. En este artículo, exploraremos las razones que impulsan a estos personajes a volverse contra sus amigos y abrazar una causa más siniestra, como se muestra en el cierre de Gen V.
La traición de Sam y Cate en el final de temporada de Gen V

El final de la primera temporada de Gen V trae consigo un cambio de rumbo lleno de frescura cuando el equipo de Marie descubre la verdad sobre Sam, el hermano pequeño de Luke (Golden Boy). Sam ha sido utilizado como sujeto de experimentos en el laboratorio subterráneo conocido como el Bosque, debajo de Godolkin. La decana Shetty, con un rencor profundo hacia Homelander debido al accidente aéreo de la serie The Boys, tiene un plan macabro: crear un virus que elimine a todos los seres con superpoderes.
Cate, quien ha sido un peón de Shetty durante mucho tiempo, se hartó de su rol en este juego mortal. Después de que Luke se suicidara, Cate utilizó sus poderes para borrar la memoria de Luke y de otros, hasta llegar al extremo de controlar mentalmente a Shetty, forzándola a quitarse la vida. Pero el verdadero cambio se produce cuando Cate atrae a Sam a su causa, prometiéndole que ya no será un sujeto de prueba.
Juntos, liberan a otros sujetos de experimentos, desatando el caos en la escuela, mientras Cate utiliza sus poderes para controlar a Sam y convertirlo en su arma perfecta. Sam y Cate se vuelven villanos al final de Gen V, adoptando una postura autoritaria que los lleva a desatar un conflicto con Marie, Andre y Jordan, quienes, aunque no apoyan los planes genocidas de Shetty, no pueden aceptar que Cate crea en la supremacía de los superhéroes.
El cambio drástico en el comportamiento de Cate y Sam representa un golpe a sus antiguos ideales. Esta es la otra cara de la moneda respecto al creciente caos en el universo de The Boys. Mientras Homelander observa los eventos con interés, y Neuman lleva a cabo sus propios planes, el futuro de estos personajes se vuelve cada vez más incierto. Con el regreso de Billy Butcher en la escena post-créditos, solo podemos preguntarnos si el conflicto llegará a su punto máximo en la próxima temporada de The Boys o en la segunda temporada de Gen V.
¿De dónde viene tanta maldad en estos personajes?
Si nos detenemos a pensarlo, la maldad que Sam y Cate exhiben al final de Gen V no es tan simple como una inclinación natural hacia el mal. En el caso de Sam, la causa de su comportamiento violento y su eventual transformación en villano está profundamente arraigada en su difícil vida. Sam, a pesar de ser un personaje con un toque encantador y un humor bizarro, ha sido marcado por su tiempo en confinamiento, lejos de las normas sociales. Sam y Cate se vuelven villanos al final de Gen V en gran parte porque sus experiencias han moldeado su perspectiva del mundo de una manera única.
Sam, que lleva una vida solitaria y llena de desesperanza, ve la violencia como un mecanismo de autopreservación. A lo largo de la serie, aunque sus acciones son alarmantemente agresivas, no siempre provienen de una intención maliciosa. En su mente, sus matanzas son actos casi infantiles, un modo de defenderse en un mundo que nunca lo ha tratado con cuidado. Su sinceridad brutal, incluso en momentos de violencia, le da un aire de inocencia que hace que sus malas acciones parezcan justificadas ante él mismo y ante los espectadores.
Por otro lado, Cate también tiene su propia historia de sufrimiento que la lleva a tomar decisiones cuestionables. Desde pequeña, su miedo a sus propios poderes la hizo vivir aislada, temerosa de dañar a las personas a su alrededor. Sam y Cate se vuelven villanos al final de Gen V cuando, después de perder a su novio Luke y darse cuenta de que ha sido manipulada por la decana Shetty, comienza a abrazar su poder. La traición que siente tras ser utilizada, la lleva a formar un nuevo tipo de relación con Sam, en la que ambos se convierten en agentes de caos, liberando a los demás sujetos de prueba en “El Bosque”. Una cosa queda clara, y es que la brújula de la moral en Cate y Sam está totalmente descalibrada.


